Mi mal día
Hay un libro por niños que se llama “Alexander y el día terrible, horrible, no bueno, muy malo” (Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day) de Judith Viorst. Cuando era niña, me gustó este libro mucho. ¡Pobre Alexander! Todo fue malo por él desde cuando se levantó a cuando se durmió. Durante el día terrible, dice muchas veces que “Creo que mudarme a Australia” porque todo está malo donde está. Bueno, ayer tuve un día terrible, horrible, no bueno, muy malo. También estaba pensando de mudarme a Australia.
¿Qué pasó?
Primero, mi compañera de trabajo tuvo un problema con su carro y llegó a la biblioteca tres horas tarde. La biblioteca abre a las 10, y ella debería haber estado allí a las 9:30 para abrir las puertas y encender las luces y las computadoras. Nadie me dijo que ella estaba teniendo problemas con su carro, y nadie me dijo que nadie estaría allí y que debería ir temprano. Así que cuando llegué a las 10, las puertas fueron cerradas y las luces y las computadoras fueron apagadas, y había personas enojadas por ése y porque tuvimos a cancelar el tiempo de cuentos para los niños.
Segundo, porque mi compañera llegó tan tarde, yo no tuve un descanso por almuerzo. Cuando por fin la biblioteca cerró a las 5, estaba cansada y tuve hambre. Solo quería ir a mi casa y cenar, pero cuando llegué a mi carro, vi que había una gran mella en el lado. Alguien ha golpeado mi carro y después irse sin dejando una nota o algo información sobre su aseguradora. Estaba muy enojado. Furiosa. Hoy tengo que ir a la estación de policía para hago un informe.
Qué día, ¿no? Pero ¡espera! Hay más.
Cuando por fin llegué a casa y estaba leyendo sobre mi cama, mi gata me trajo algo. ¿Qué? Un ratón. No muerto sino vivo. Ay, perfecto, ¿no? Mi gata cazando un ratón sobre mi cama. Grité “¡¡¡Papá!!!” pero él no pudo capturarlo. Así que puso unas ratoneras en mi cuarto y yo dormí sobre el sofá en la sala de estar.
La única buena cosa sobre ayer es que fue tan malo que hoy tiene que ser mejor. Espero…
¿Qué pasó?
Primero, mi compañera de trabajo tuvo un problema con su carro y llegó a la biblioteca tres horas tarde. La biblioteca abre a las 10, y ella debería haber estado allí a las 9:30 para abrir las puertas y encender las luces y las computadoras. Nadie me dijo que ella estaba teniendo problemas con su carro, y nadie me dijo que nadie estaría allí y que debería ir temprano. Así que cuando llegué a las 10, las puertas fueron cerradas y las luces y las computadoras fueron apagadas, y había personas enojadas por ése y porque tuvimos a cancelar el tiempo de cuentos para los niños.
Segundo, porque mi compañera llegó tan tarde, yo no tuve un descanso por almuerzo. Cuando por fin la biblioteca cerró a las 5, estaba cansada y tuve hambre. Solo quería ir a mi casa y cenar, pero cuando llegué a mi carro, vi que había una gran mella en el lado. Alguien ha golpeado mi carro y después irse sin dejando una nota o algo información sobre su aseguradora. Estaba muy enojado. Furiosa. Hoy tengo que ir a la estación de policía para hago un informe.
Qué día, ¿no? Pero ¡espera! Hay más.
Cuando por fin llegué a casa y estaba leyendo sobre mi cama, mi gata me trajo algo. ¿Qué? Un ratón. No muerto sino vivo. Ay, perfecto, ¿no? Mi gata cazando un ratón sobre mi cama. Grité “¡¡¡Papá!!!” pero él no pudo capturarlo. Así que puso unas ratoneras en mi cuarto y yo dormí sobre el sofá en la sala de estar.
La única buena cosa sobre ayer es que fue tan malo que hoy tiene que ser mejor. Espero…
Mi mal día
Hay un libro por niños que se llama “Alexander y el día terrible, horrible, no bueno, muy malo” (Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day) de Judith Viorst.
Cuando era niña, me gustó este libro (mucho).
¡Pobre Alexander!
Todo fue malo para él desde que se levantó hasta que se durmió.
Bueno, ayer tuve un día terrible, horrible, no bueno, muy malo.
¿Qué pasó?
Primero, mi compañera de trabajo tuvo un problema con su carro y llegó a la biblioteca tres horas tarde.
La biblioteca abre a las 10, y ella debería haber estado allí a las 9:30 para abrir las puertas y encender las luces y las computadoras.
Nadie me dijo que ella estaba teniendo problemas con su carro, y nadie me dijo que nadie estaría allí y que debería ir temprano.
Así que cuando llegué a las 10, las puertas estaban cerradas y las luces y las computadoras estaban apagadas, y había personas enojadas por ésto/éso y porque tuvimos que cancelar el tiempo de cuentos para los niños.
Segundo, porque/como mi compañera llegó tan tarde, yo no tuve un descanso para mi/el almuerzo <o "para almorzar/comer">.
Cuando por fin la biblioteca cerró a las 5, estaba cansada y tuve/tenía hambre.<o también "estaba cansada y hambrienta">
Solo quería ir a mi casa y cenar, pero cuando llegué a mi carro, vi que había una gran mella <aquí decimos "un bollo", "un arañazo">en el lado.
Alguien había golpeado /golpeó mi carro y después se había ido/ se fue sin dejar una nota o alguna información sobre su aseguradora.
Estaba muy enojada.
Furiosa.
Hoy tengo que ir a la estación de policía para hacer un informe.
Qué día, ¿no?
Pero ¡espera!
Hay más.
Cuando por fin llegué a casa y estaba leyendo sobre mi cama, mi gata me trajo algo.
¿El Qué?
Un ratón.
No muerto sino vivo.
Ay, perfecto, ¿no?
Mi gata cazando un ratón sobre mi cama.
Grité “¡¡¡Papá!!!” pero él no pudo capturarlo.
Así que puso unas ratoneras en mi cuarto y yo dormí sobre el sofá en la sala de estar.
La única buena cosa sobre ayer es que fue tan malo que hoy tiene que ser mejor.
Espero…
El texto muy bien.
Hay un libro para niños que se llama “Alexander y el día terrible, horrible, no bueno, muy malo” (Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day) de Judith Viorst.
Cuando era niña, me gustaba mucho este libro .
Todo era malo para él desde que se levantaba hasta que se dormía.
Durante ese día terrible, dice muchas veces que “Creo que debo mudarme a Australia” porque todo está mal donde está.
También estaba pensando en mudarme a Australia.
Segundo, como mi compañera llegó tan tarde, yo no tuve un descanso por el almuerzo.
Solo quería ir a mi casa y cenar, pero cuando llegué a mi carro, vi que había una gran mella [no conocía esa palabra. Acá se dice "ralladura"] en el lado.
Cuando por fin llegué a casa y estaba leyendo en mi cama, mi gata me trajo algo.
¿Qué era?
Lo único bueno de ayer es que fue tan malo que hoy tiene que ser mejor.
Como te dije antes, estoy siendo exigente. Ya sabés, son solo sugerencias.
Hasta ahora, hoy ha sido mucho mejor. Creo (espero) que ayer fue un día que viene una vez en la vida.
Para mí, sería:
"Cuando era niña, me gustaba mucho este libro" (que significa que Alice lo leyó muchas veces cuando era niña).
"Una vez lo leí cuando era niña y me gustó mucho" (que significa que lo leyó una única vez).
Quizá en España no se use así...