Cuento Japonés(2) : Agradecimiento de la grulla
Cuento Japonés : Agradecimiento de la grulla
Hace mucho tiempo en Japón, un matrimonio vivía en el pueblo. Aunque no tenían ningunos hijos, estuvieron muy majos y se llevaba muy bien durante muchos años y llegaron a la edad del viejo sin tener sus hijos.
Un día en el camino a la cuidad cercana para vender la leña, el marido encontró a una grulla que había caído en la trampa. Le tuvo compación a la grulla sufrienda, y la dejó escapar.
Después de unos días, en la noche que nevaba mucho, una chica tocó la puerta de su casa . La chica dijo que se había perdido por la oscuridad y la nieve, y les pidió que pasara una noche en su casa. El marido y su mujer la recibieron con placer porque habían vivido sin hijos durante muchos años. Por eso la trataron como si fuera una hija suya, y la chica también les ayudan mucho como su verdadera hija. La nieve no paró durante unos días, y la chica quedó en su casa y los tres pasaron estos días como una familia.
Un diá la chica dijo que quiso una hilaza para tejer y el marido la compró y se la dejó. La chica entró a una habitación para tejer y les pedió que la dejeran sola dentro de la habitación y nunca la miraran hasta tarminar el trabajo. Después de unos días la chica salió de la habitación con la tela muy hermosa que nunca habían visto. La chica se la dejó y dijo que la vendieran en la ciudad y comprara una hilaza para tejer otra vez. Como la tela que la chica tejó era muy bonita, toda la gente en la ciudad quería comprarla a alto precio. Mientras lo repetieron unas veces, el matrimonio llegó a ser muy rico.
La chica tejía muchas veces para ellos, pero no permitía que la miraran siempre que tejó. Al principio, acceptaban esta peticion de la chica, pero cada día iba siendo difícil resistir la curiosidad y por fin abrieron la puerta de la habitación, y lo que el marido y su mujer vieron no fue la chica sino una grulla. La grulla dijo que fue salvado por el marido otro día y quería quedar con ellos y ayudarles como una chica humana para volver el favor de aquello día, pero ya no podría estar con ellos. Después de la confeción, la grulla se fue al cielo.
Hace mucho tiempo en Japón, un matrimonio vivía en el pueblo. Aunque no tenían ningunos hijos, estuvieron muy majos y se llevaba muy bien durante muchos años y llegaron a la edad del viejo sin tener sus hijos.
Un día en el camino a la cuidad cercana para vender la leña, el marido encontró a una grulla que había caído en la trampa. Le tuvo compación a la grulla sufrienda, y la dejó escapar.
Después de unos días, en la noche que nevaba mucho, una chica tocó la puerta de su casa . La chica dijo que se había perdido por la oscuridad y la nieve, y les pidió que pasara una noche en su casa. El marido y su mujer la recibieron con placer porque habían vivido sin hijos durante muchos años. Por eso la trataron como si fuera una hija suya, y la chica también les ayudan mucho como su verdadera hija. La nieve no paró durante unos días, y la chica quedó en su casa y los tres pasaron estos días como una familia.
Un diá la chica dijo que quiso una hilaza para tejer y el marido la compró y se la dejó. La chica entró a una habitación para tejer y les pedió que la dejeran sola dentro de la habitación y nunca la miraran hasta tarminar el trabajo. Después de unos días la chica salió de la habitación con la tela muy hermosa que nunca habían visto. La chica se la dejó y dijo que la vendieran en la ciudad y comprara una hilaza para tejer otra vez. Como la tela que la chica tejó era muy bonita, toda la gente en la ciudad quería comprarla a alto precio. Mientras lo repetieron unas veces, el matrimonio llegó a ser muy rico.
La chica tejía muchas veces para ellos, pero no permitía que la miraran siempre que tejó. Al principio, acceptaban esta peticion de la chica, pero cada día iba siendo difícil resistir la curiosidad y por fin abrieron la puerta de la habitación, y lo que el marido y su mujer vieron no fue la chica sino una grulla. La grulla dijo que fue salvado por el marido otro día y quería quedar con ellos y ayudarles como una chica humana para volver el favor de aquello día, pero ya no podría estar con ellos. Después de la confeción, la grulla se fue al cielo.
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Aunque no tenían ningunos hijos, estuvieron muy majos (alegres/felices) y se llevaban muy bien durante muchos años y llegaron a la 1.edad de viejos/2.vejez sin tener sus hijos.
Un día en el camino a la ciudad cercana para vender la leña, el marido encontró a una grulla que había caído en la trampa.
Le tuvo compasión a la grulla, pues estaba sufriendo, y la dejó escapar.
Por eso la trataron como si fuera una hija suya, y la chica también les ayudaba mucho como su verdadera hija.
La nieve no paró durante unos días, y la chica se quedó en su casa y los tres pasaron estos días como una familia.
Un día la chica dijo que quiso una hilaza para tejer, y el marido la compró y se la dió.
La chica entró a una habitación para tejer y les pidió que la dejaran sola ahí dentro de la habitación y nunca la miraran hasta terminar el trabajo.
Después de unos días la chica salió de la habitación con una tela muy hermosa que nunca habían visto.
La chica se las dejó y dijo que la vendieran en la ciudad y compraran una hilaza para tejer otra vez.
Como la tela que la chica tejió era muy bonita, toda la gente en la ciudad quería comprarla a un alto precio.
La chica tejía muchas veces para ellos, pero no permitía que la miraran siempre que lo hacía.
Al principio, aceptaban esta petición de la chica, pero cada día iba siendo difícil resistir la curiosidad y por fin abrieron la puerta de la habitación, y lo que el marido y su mujer vieron no fue la chica sino una grulla.
La grulla dijo que fue salvada por el marido el otro día, y (que) quería quedarse con ellos y ayudarles como una chica humana para devolver el favor de aquello día, pero (que) ya no podría estar con ellos.
Después de la confección, la grulla se fue al cielo.
Aunque no tenían ningunos hijos, estuvieron muy majos y se llevaba muy bien durante muchos años y llegaron a la edad del viejo sin tener sus hijos.
Un día en el camino a la ciudad cercana para vender la leña, el marido encontró a una grulla que había caído en una trampa.
Después de unos días, en la una noche que nevaba mucho, una chica tocó la puerta de su casa .
La chica dijo que se había perdido por la oscuridad y la nieve, y les pidió que pasara pasar una la noche en su casa.
Aunque no tenían ningunos hijos, estuvieron muy majos y se llevaba muy bien durante muchos años y llegaron a la edad del viejo sin tener sus hijos. fueron felices y se llevaron llevaron muy bien durante muchos años, llagando a la vejez sin tener hijos.
Después de unos días, en la noche que nevaba mucho, una chica tocó la puerta de su casa .Dìas màs tarde, una noche que nevaba mucho, una chica tocò la puerta de su casa.
La chica dijo que se había perdido por la oscuridad y la nieve, y les pidió que pasara una noche en su la noche allì.casa.
Un diá la chica dijo que quiso querìa una hilaza para tejer y el marido hombre(si pones "marido" da a entender que es el marido de la chica.) la compró y se la dejó.
Después de la confeción, la grulla se fue al cielo. es confesiòn, de confesar algo o confecciòn de confeccionar algo (por ejemplo, la tela)?